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Contrato de Joint Venture

A la fecha no encontramos una definición legal exacta del Joint Venture por considerarse una figura atípica que algunos sistemas reconocen  debido a sus marcos legales y formas de implementación del Derecho; afortunadamente en nuestro marco legal Mexicano tiene validez legal esta figura en materia de contratos. El Joint Venture es un contrato que proviene del uso en el sistema jurídico Norteamericano y se ha utilizado con éxito en nuestro país en negociaciones que repercuten tanto en el ámbito nacional como en el ámbito internacional. 

Acerca del Joint Venture puede afirmarse que el contrato de Joint Venture es un contrato de asociación de dos o más personas (físicas o morales) para un proyecto conjunto que, como veremos más adelante, comúnmente se obligan a aportar bienes, derechos, servicios, conocimientos, etc., para llevar a cabo una causa común y compartir ganancias y pérdidas; pero que también pueden obligarse a la creación de una persona moral con posterioridad, lo cual lo convertiría en un contrato preparatorio de sociedad civil o mercantil sin embargo existen algunas diferencias en cuanto a las asociaciones y sociedades pueden enlistarse las siguientes diferencias con el contrato de joint venture:

Las asociaciones y sociedades son contratos por medio de los cuales se crea una persona moral, el joint venture no tiene este efecto.

Las asociaciones y las sociedades son consideradas como una unión no enteramente transitoria de socios mientras que el joint venture es comúnmente utilizado para llevar a cabo un proyecto de duración limitada con fines establecidos por regla general es un negocio llevado por dos o más personas con un fin en común, sus elementos son: 

  • Un acuerdo expreso o implícito, 
  • Un objetivo común en desarrollar, 
  • Compartir ganancias y pérdidas, 
  • Cada miembro tiene el mismo derecho sobre la participación del proyecto, 
  • Cada empresa conserva su autonomía) y 
  • Independencia económica de las empresas.

El contrato de joint venture puede ser utilizado como contrato preparatorio a la creación de una sociedad civil o mercantil en ese caso se necesitará acudir con un Fedatario público para la protocolización de la nueva sociedad.

El contrato de asociación civil es utilizado para la creación de una persona moral sin fines de lucro mientras que el contrato de joint venture es utilizado para obtener ganancias de uno o varios negocios por lo que tiene una finalidad primordialmente económica.

En cuanto a la asociación en participación, esta puede llegar a confundirse con la figura del joint venture ya que este contrato está diseñado para que una persona llamada asociado aporte bienes o servicios a otra llamada asociante con la finalidad de participar en las ganancias o pérdidas que tendrá este último al celebrar uno o varios contratos mercantiles con un tercero. Aunque si bien es cierto que nada impide que un contrato de joint venture pueda estar diseñado de esta misma manera (un contrato de joint venture en el que ambos ventures hacen aportaciones para repartirse las ganancias y pérdidas de un negocio pero solo uno de ellos se obliga con el tercero), el contrato de joint venture va más allá de tener solamente esas características, por lo tanto, de acuerdo a la ley y a la jurisprudencia las principales diferencias entre ambas figuras son las siguientes:

  • La asociación en participación se utiliza exclusivamente para la celebración de contratos de naturaleza mercantil mientras que el joint venture puede utilizarse con fines puramente civiles.
  • En la asociación en participación el único que celebra los contratos vinculados con el negocio es el asociante, mientras que en el joint venture ambos o todos los ventures pueden celebrar también los contratos con los terceros.
  • La asociación en participación no puede tener la misma naturaleza de contrato preparatorio a la constitución de una persona moral como sucede con el contrato de joint venture.
Finalidades de un Joint Venture

Participar en un proyecto, trabajo o negocio conjunto. Este es el objeto más popular al utilizar el contrato de joint venture ya que en nuestra legislación no se prevé algún contrato cuyo objeto sea la asociación temporal de dos personas para un proyecto determinado sin la creación de una persona moral (a excepción del contrato de asociación en participación, el cual veremos más adelante).La doctrina ha llamado a este tipo de joint venture “joint venture contractual”. 

Creación de una nueva persona moral. 

Cuando se recurra al joint venture con este objeto en nuestro sistema jurídico sólo puede utilizarse como un contrato preparatorio de sociedad ya que ni la Ley General de Sociedades Mercantiles ni el Código Civil Federal o cualquiera de los locales reconoce el contrato de joint venture como medio para la creación de una persona moral, por tal motivo, si dos empresas celebran un joint venture con el objeto de crear una nueva sociedad, este contrato sólo tendrá efectos de contrato preparatorio ya que para formalizar la creación de la persona moral deberán hacerlo bajo la denominación de alguna de las especies de sociedades que amparan los ordenamientos antes mencionados. 

En los países anglosajones y en los demás países donde sí es posible la creación de un joint venture con personalidad jurídica la doctrina ha llamado a estos contratos “equity joint venture”.

La participación en una empresa ya existente o la adquisición por etapas de la misma. Mediante esta finalidad el joint venture involucraría que uno de los ventures fuera accionista de la sociedad en la cual se va a participar quien aportaría al otro venturer acciones representativas del capital social para que ambos pudieran ser accionistas y este a su vez podría obligarse a aportar a la sociedad recursos materiales o intelectuales para que pudiera desempeñar su objeto social más eficazmente. Con la misma mecánica todos los accionistas de una empresa podrían celebrar un joint venture con otra persona física o jurídica en el que se comprometieron a transmitirle sus acciones en varias etapas para que gradualmente terminará por adquirir por completo la misma.

La capacidad jurídica que deben tener los venturers para poder celebrar el contrato de joint venture es en primer término la capacidad de ejercicio y dependiendo del objeto que tendrá el contrato deberán cumplir con tener alguna capacidad especial para poder celebrar el contrato.

La celebración de un contrato de joint venture en nuestro país puede ofrecer muchas ventajas principalmente cuando es del ánimo de los venturers asociarse por un periodo de tiempo corto o por la duración de un proyecto determinado y cuando no es su deseo la creación de una nueva persona moral, evitándose así toda la dificultad que esto implica, lo cual les proporciona la flexibilidad y rapidez que tanto se necesita en el mundo de los negocios. 

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